El Indio Solari falleció a los 77 años en su casa de Parque Leloir tras sufrir una descompensación en su piscina, en un hecho que la justicia investiga bajo la carátula de «averiguación de causales de muerte». El histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, quien convivía con la enfermedad de Parkinson desde hacía una década, fue hallado sin vida por su cuidadora en la mañana de este viernes 5 de junio de 2026.
El mítico líder de Los Redondos fue encontrado sin vida esta mañana. Padecía la enfermedad de Parkinson desde hacía diez años. La Justicia abrió una causa por averiguación de causales de muerte, aunque las primeras pericias apuntan al deterioro natural de su salud.
El rock argentino sufre el golpe más duro de su historia contemporánea. Carlos Alberto «El Indio» Solari, la voz y el cerebro detrás de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, falleció a los 77 años en su mítica residencia de Parque Leloir, en el partido bonaerense de Ituzaingó. La noticia, confirmada por fuentes policiales y del entorno del artista, desató de inmediato una ola de conmoción nacional y vigilias espontáneas de sus fanáticos en distintos puntos del país.
El hallazgo y las últimas horas
De acuerdo con las primeras precisiones judiciales provistas por la UFI N°2 de Ituzaingó, a cargo del caso, el Indio había compartido la cena con su familia de manera normal durante la noche del jueves. Posteriormente, el músico se habría dirigido al sector de la pileta de la propiedad.
Fue recién a las 8:00 AM de este viernes cuando su cuidadora ingresó a la vivienda y lo halló sin signos vitales en las cercanías de la piscina. El servicio médico privado de emergencias acudió de inmediato al lugar, pero solo pudo constatar el deceso. Por protocolo, la fiscalía inició actuaciones bajo la carátula de «Averiguación de causales de muerte» y ordenó la realización de una autopsia, aunque el parte oficial preliminar remarcó que «nada indica o señala otra causa de muerte» ajena a su cuadro base.
Una década de batalla contra «Mr. Parkinson»
El artista convivía desde hacía exactamente diez años con la enfermedad de Parkinson, un diagnóstico neurológico degenerativo que él mismo había revelado al público en marzo de 2016 durante un recordado recital en Tandil. En aquella oportunidad, fiel a su estilo crudo y directo, le dijo a sus fieles: «Mr. Parkinson me está pisando los talones».
Las complicaciones musculares y de movilidad derivadas de esta afección lo obligaron a retirarse de los escenarios en vivo tras su caótico concierto de Olavarría en 2017. A pesar de los fuertes dolores físicos, Solari nunca dejó de crear: continuó grabando discos en estudio, impulsó proyectos como El Mister y los Marsupiales Extintos, e incluso participó de shows de manera virtual mediante tecnologías holográficas junto a su banda, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
El nacimiento del mito eterno
Nacido en Paraná el 17 de enero de 1949, el Indio construyó junto al guitarrista Skay Beilinson el fenómeno cultural y social más masivo, enigmático e influyente de la música hispanohablante. Su poesía repleta de metáforas complejas, su postura contracultural y las multitudinarias «misas ricoteras» redefinieron la identidad juvenil de varias generaciones de argentinos.
Apenas semanas antes de su deceso, a mediados de mayo, la Universidad de Buenos Aires (UBA) le había otorgado el Doctorado Honoris Causa en reconocimiento a su gigantesco aporte a la cultura popular. Aquel fue su último mensaje público, donde agradeció la distinción con profunda emoción.
La familia confirmó mediante las redes oficiales vinculadas al músico que el último adiós y la despedida oficial tendrán lugar este sábado 6 de junio. Mientras tanto, la Plaza de Mayo y las inmediaciones de Parque Leloir se tiñen de banderas para despedir al hombre que alguna vez cantó que «las despedidas son esos dolores dulces». Su voz se apaga, pero el mito ricotero ya es eterno.
